Saturday, December 8, 2012

0 Gran Bretaña opina sobre Brasil, Dilma se enoja y aclara

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Dilma cruzó a The Economist tras las críticas a su política económica

La mandataria brasileña desestimó con dureza un editorial de la influyente publicación británica que le sugería sustituir a su ministro de Hacienda. "Aquí no quebró ningún banco y no tenemos ninguna crisis", respondió

En una dura réplica a una columna aparecida en The Economist titulada "Quiebre de confianza", en la que se tildaba a la economía de Brasil de "moribunda", Rousseff declaró enérgicamente que "de ninguna manera" tomará en cuenta las sugerencias del semanario británico, y descartó la salida de Guido Mantega, su ministro de Hacienda de perfil desarrollista e impulsor de la baja de las tasas de interés.

La presidenta brasileña, que encabezó ayer la cumbre del Mercosur en el primer piso del Palacio de Itamaraty, descendió hasta la planta baja y pidió hablar con los periodistas sólo sobre el artículo, que le sugería a la popular sucesora de Lula nombrar un nuevo gabinete económico si quería conseguir un segundo mandato y "conquistar la confianza del mercado".

"¿Ustedes no saben que la situación de ellos (europeos y norteamericanos) es peor que la nuestra desde 2008? Aquí no quebró ningún banco como Lehman Brothers. Nosotros no tenemos crisis de deuda soberana, nuestra relación entre deuda y PBI es del 35% y nuestra inflación está bajo control. Tenemos 378 .000 millones de dólares de reserva", dijo Rousseff visiblemente irritada.

Más adelante, la mandataria dijo que Gran Bretaña atravesaba una "crisis gravísima, con crecimiento negativo, con escándalos de bancos, quiebras, y no vi a ningún medio sugerir cambios en esos gobierno ni proponer la caída de un ministro".

link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Hrc9Xe-v2ZY

"Yo, en especial, estoy a favor de la libertad de prensa. No tengo nada que decir sobre cualquier revista o diario que hable sobre cualquier tema", aclaró Rousseff, quien luego añadió que la intención de su comparencia ante la prensa era "manifestar que, bajo ninguna hipótesis, un gobierno electo por voto directo y secreto del pueblo brasileño será influenciado por una opinión de una revista que no es brasileña".

Horas antes, el ministro de Desarrollo e Industria, Fernando Pimentel había dicho que "el día que The Economist nombre a un ministro en Brasil dejaremos de ser una república federativa".

 
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