Tuesday, November 27, 2012

0 "El Ataque de Uchumayo" (Historia del Perú)

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EL ATAQUE DE UCHUMAYO



Prólogo

1835, el presidente legítimo, General Luis Orbegoso, ha quedado encerrado en Arequipa. El usurpador, General Felipe Salaverry, tiene bajo su control al resto de ciudades del sur y ha apresado y eliminado a sus oponentes. Sin tener a quien recurrir, Orbegoso, como mandatario constitucional, autoriza a su par boliviano, General Andrés de Santa Cruz, ingresar con tropas a territorio peruano. La intervención foránea desconcertó a la nación, y los sureños comenzaron a pasarse a las filas de Orbegoso mientras los norteños se decidieron por secundar a Salaverry. Fragmentado el país, Santa Cruz se ofreció como mediador para evitar que las cosas empeoren. Salaverry contestó a la misiva declarando "La Guerra a Muerte", y así una nueva contienda remeció al Perú…




General Luis José de Orbegoso y Moncada





General Felipe Santiago Salaverry





General Andrés de Santa Cruz



La Tradición:

El General Agustín Gamarra, aliado de Salaverry, fue derrotado por las fuerzas de Orbegoso – Santa Cruz el 13 de Agosto en la Batalla de Yanacocha. Como consecuencia, cayó en Salaverry todo el peso de la resistencia frente al ejército extranjero. Activo como ninguno, de inmediato concentró su atención en los levados y reclutas que entrenaban en el cuartel de Bellavista. A ellos procuró equipar con cuanto tuvo disponible; sin embargo, comprendió que el espíritu de la época exigía más…




Vista de Lima desde el Arrabal de San Lázaro, a orillas del río Rímac. Imagen de la época



Todo ejército que se preciara de valioso ostentaba una marcha distintiva, y las huestes del arrogante caudillo no podían ser la excepción. Cuenta la tradición (rescatada por el escritor Ricardo Palma), que habiendo sido en su niñez alumno del Conservatorio de Música, Salaverry sentía poco bélicas las marchas y pasodobles que tocaban las dos bandas de su tropa. Por ello, pidió a los jefes de batallón que estimularan a los músicos mayores a que compusiesen una marcha capaz de foguear a los soldados.


"La Salaverrina":

Las bandas pasaron a tocar en la retreta que dos veces por semana ofrecían a la puerta de la casa que habitaba el general, pero ninguna de las creaciones obtuvo aceptación. No le importó el que las composiciones fueran gestadas por renombrados autores; en desagrado Salaverry llegó a expresar "¡Eh!, esa música será muy buena para bailar boleros y zorongos pero no para que los hombres se hagan matar".

Sin éxito, una noche (muy posible, de fines de agosto) las dos bandas concluyeron la acostumbrada retreta. Y como corresponde a régimen militar, su capitán se acercó al general a solicitar permiso para que los músicos pudieran retirarse. En lo que parecía sería otro día de rutina, Salaverry asintió; y al ponerse en movimiento, el grupo echó a tocar una marcha que en el acto atrajo la atención. El caudillo no pudo evitarlo, siguió a las bandas e ingresó con ellas al cuartel. Queriendo conocer al autor de la composición, el sub jefe de Estado Mayor se lo presentó: era un joven mulato de 25 años, que como describe Palma "lucía un abdomen como un tambor". Sonriendo por el curioso aspecto del personaje, le preguntó el título de la obra. El humilde músico hábilmente respondió "La Salaverrina, mi general". Extasiado por el obsequio, ahora quiso saber su nombre. Sin esperar tanto, el muchacho expresó "Manuel Bañón, servidor de vuecelencia". Sí, ésta era la canción; Salaverry ordenó que se le premiara con seis onzas de oro y que además se le asignara el puesto de Director de las Bandas del Ejército con sueldo de Capitán.




Plano del Callao de a fines del siglo XVIII. El punto rojo señala a la Fortaleza del Real Felipe. El azul al pueblo de Bellavista



"El Ataque de Uchumayo":

La guerra encrudeció, y se sucedieron idas y vueltas entre ejércitos en pelea. Tiros y sablazos; bloqueo de puertos, cañonazos; chasquido de cascos de caballería agitada por desiertos y serranías. Un destacamento salaverrista venció a las tropas que defendían el principal puerto boliviano, Cobija. Pero después Orbegoso ingresó triunfante a la capital peruana. Ironías de la vida, tocaba ahora a Salaverry quedar encerrado en la "Blanca Ciudad".




Plaza de armas de Arequipa. Imagen de a inicios de la república





Plano antiguo de Arequipa. A la derecha del río Chili, la "Blanca Ciudad" de Arequipa, a la izquierda, la localidad de Yanahuara. El punto verde señala el camino hacia el Puente de Uchumayo



Conociendo que era peligroso permanecer en Arequipa ante la aproximación de Santa Cruz, Salaverry y los suyos salen precipitadamente de la ciudad y se parapetan al otro extremo del río Chili. Desde allí resisten casi una semana el asedio enemigo, hasta cambiar de posición y situarse en Uchumayo. En esta localidad, para dificultar el avance contrario, Salaverry consigue hacer explotar parte del arco de un extremo del puente que se posa sobre las aguas. Aún con el inconveniente, el destacamento boliviano dirigido por el General Ballivián intenta cruzar la vía, desatándose la épica Batalla de Uchumayo, en que los salaverristas impiden a las fuerzas extranjeras tomar la posición y las obligan a replegarse. Y La Salaverrina que no había sido tocada desde su nacimiento en Bellavista, fue efectivo aliciente para la tropa; y queriendo que la victoria se perpetúe, Salaverry rebautizó la canción: ahora se habría de llamar "El Ataque de Uchumayo".




Batalla de Uchumayo





Video con la canción (las imágenes que contiene pertenecen a otro evento de la historia peruana)



Fue así como surgió una de las marchas militares más antiguas y vigentes de América y el mundo, sin duda una de las más marciales y bellas que hay. Nacida en humildad e increíblemente acogida por un altivo caudillo, sonó primero entre vientos chalacos y terminó convertida en símbolo nacional. Hija de un Perú épico, de una república vieja y confusa, El Ataque de Uchumayo aún refleja valor, entusiasmo, esperanza; es capaz de impartir su energía en la actualidad. Por eso en colegios, eventos protocolares, y desfiles de 29 de Julio sigue siendo infaltable; abrigando en sus notas el deber del soldado, contagiando en civiles respeto al terruño, a nuestros héroes, a nuestra identidad... [-1-]




Imagen actual del histórico Puente de Uchumayo. Ahora, en la plácida soledad de los campos arequipeños, descansa tranquilo, evocando esos tiempos de espada y honor



[-1-] Los hechos aquí narrados corresponden al denominado "Primer Caudillismo", primera etapa de la época republicana. La derrota del ejército español y la retirada de las tropas gran colombianas dejaron un vacío administrativo que los congresistas intentaron llenar. Es cuando surge la figura del Caudillo, que en Perú lo representó siempre un hombre de temple militar. El congreso tuvo que admitir que necesitaban uno al mando y nombraron primer presidente del Perú independiente al General José de La Mar. Fue allí cuando apareció el caudillo más trascendente de todos, el General Agustín Gamarra, que aprovechando una guerra contra otro país, sacó a La Mar del poder… Mucho que narrar hay pues dentro de esta hasta ahora poco estudiada etapa de la historia peruana, etapa fascinante e importante porque permite comprender hechos posteriores así como elementos que influenciaron en el desarrollo de la identidad nacional.


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